Análisis científico del funcionamiento de la diabetes en organismos con exceso de peso

Para controlar los mecanismos que ejercen una pérdida de calidad de vida para los pacientes con algún tipo de diabetes en sangre, creemos oportuno realizar la labor informativa pertinente para saber a qué nos enfrentamos y dónde se generan estos problemas.

La cardiopatía coronaria y el accidente cerebrovascular han sido señalados como causas principales de muerte en la población adulta en los países desarrollados, ya que poseen una relación directa con factores de riesgo como obesidad, diabetes, hipertensión arterial, hipercolesterolemia y tabaquismo.

En referencia a la obesidad, podemos definirla como un trastorno metabólico y nutricional de serias consecuencias para la salud. A pesar de existir en la actualidad, y gracias los avances médicos y tecnológicos,  un mejor conocimiento clínico y epidemiológico del problema, la prevalencia de la obesidad ha aumentado significativamente en países industrializados y en desarrollo.

Existen pautas estandarizadas para el diagnóstico clínico-nutricional y el tratamiento de todos los factores que intervienen en el desarrollo de la obesidad, sobre todo en el cambio a estilos de vida más saludables, que incluyan una alimentación equilibrada, sana y natural, mayor actividad física y, por lo tanto, una disminución del sedentarismo.

Se hace imprescindible el control del peso, seguir los consejos de un nutricionista, que pueda asesorar sobre la elección de dietas saludables para adelgazar, como las que encuentras aquí o específicamente destinadas a aquellas personas que ya sufren las consecuencias de la diabetes, en este enlace , para comenzar desde ya  a tomar las acciones oportunas y evitar la enfermedad o convivir con ella de la forma más saludable posible.

 

Descubrimientos científicos al respecto de la diabetes

Como hemos adelantado, es conocido el alto riesgo que representa la obesidad en cuanto a las posibilidades de contraer varias enfermedades crónicas, como pueden ser la hipertensión arterial, la enfermedad isquémica coronaria, los accidentes cerebro-vasculares, la diabetes tipo 2 y ciertas formas de cáncer, que son causas importantes y elevadas de casos de morbilidad y mortalidad en los países más industrializados.

Aproximadamente, a mediados del siglo pasado, se obtuvo un nuevo conocimiento sobre la existencia de diversos mecanismos fisiológicos, que intervienen en la regulación homeostática (propiedad de los organismos para mantener una condición interna estable, compensando los cambios en su entorno, mediante el intercambio regulado de materia y energía con el exterior: metabolismo) del peso corporal.

Como consecuencia, en la actualidad, se reconoce que el tejido adiposo, además de servir para el almacenamiento de grasa, participa en múltiples funciones celulares importantes.

El tejido adiposo blanco segrega varias moléculas llamadas adipocinas, primordiales en la homeostasis de diversos procesos fisiológicos, como la acción de la insulina (hormona producida por el páncreas, que se encarga de regular la cantidad de glucosa de la sangre, imprescindible para el tratamiento de la diabetes),el metabolismo de la glucosa, la regulación energética y la regulación de la presión sanguínea.

La leptina es una de las adipocinas, sintetizada y secretada casi exclusivamente por el tejido adiposo, y la cantidad liberada es directamente proporcional a la masa del tejido adiposo; algunas células inmuno competentes y endoteliales también secretan leptina, aunque en menor proporción.

La leptina es un péptido que circula en la sangre y actúa en el sistema nervioso central, regulando parte de la conducta alimenticia y el balance de la energía. Se sabe que es producida como respuesta a la alimentación para suprimir el apetito a través de una acción hipotalámica.

Manteniendo en buen estado de salud el tejido adiposo, gracias a una alimentación sana y natural, contaremos con un gran aliado, la leptina, para combatir la acumulación de grasas y las enfermedades relacionadas con esta, como la diabetes.